Estética
Cuidados dermatológicos en los pacientes oncológicos


Dra. Julia Riganti
Dermatóloga
Especialista en el manejo de enfermedades ampollares, reacciones adversas a fármacos y efectos adversos en piel de tratamientos oncológicos.
El tratamiento del cáncer presenta múltiples desafíos, no solo relacionados con el manejo de la enfermedad, sino también con los efectos secundarios que pueden manifestarse en la piel, el pelo y las uñas. Estos cambios son comunes y pueden afectar la calidad de vida de los pacientes, razón por la cual es fundamental que se informen y adopten medidas preventivas y de cuidado. En este artículo, abordamos las manifestaciones cutáneas más frecuentes según los tipos de tratamientos oncológicos
Cambios en la piel según el tipo de tratamiento oncológico
Los diferentes tratamientos oncológicos pueden tener impactos diversos en la piel:
- Quimioterapia: Los medicamentos utilizados en la quimioterapia inhiben la replicación celular para atacar las células cancerígenas, pero también afectan a las células sanas con alta tasa de replicación, como las de la piel y el cabello. Los efectos secundarios incluyen erupciones, sequedad, fotosensibilidad y caída del cabello.
- Radioterapia: La radioterapia busca ocasionar daño y muerte en las células tumorales a través de radiaciones ionizantes. Cuando las radiaciones deben atravesar la piel para alcanzar el tumor, los pacientes pueden experimentar enrojecimiento, hinchazón, descamación, hiperpigmentación y cicatrices.
- Terapias dirigidas (target o moleculares): Estas terapias se enfocan en las anomalías específicas presentes en las células cancerígenas. Aunque son más precisas que la quimioterapia pueden ocasionar reacciones específicas en la piel como sequedad, picazón, inflamación en manos y pies, e incluso algunas pueden causar una reacción similar al acné que se acompaña de dolor y ardor.
- Inmunoterapia: Al estimular el sistema inmunológico para atacar las células cancerosas, este tratamiento puede provocar picazón, erupciones y enrojecimiento cutáneo
Cuidados preventivos para mitigar los efectos secundarios
Los cuidados preventivos son esenciales desde el inicio del tratamiento para minimizar los efectos secundarios en la piel:
- Evitar baños prolongados con agua caliente, optando por duchas cortas con agua tibia.
- Usar productos de lavado suaves, sin perfume y con un pH cercano al de la piel (pH 5.5).
- Aplicar crema hidratante hipoalergénica y sin fragancia de manera regular, preferentemente después del baño.
- Usar protector solar de amplio espectro con factor de protección 50+ en áreas expuestas, reaplicándolo cada 3 horas.
- Vestir ropa adecuada, gafas de sol y sombreros para protegerse del sol.
- Usar calzado amplio y cómodo, así como guantes para tareas domésticas, evitando el contacto directo con productos irritantes.
Es crucial que los pacientes no se automediquen ni utilicen productos sin supervisión médica, ya que esto puede empeorar los síntomas o interferir con el tratamiento oncológico
Cuidados específicos ante efectos adversos
En caso de aparición de efectos secundarios, las recomendaciones generales de cuidado deben mantenerse. Además, los médicos pueden recetar tratamientos específicos como corticosteroides tópicos o antibióticos para tratar erupciones, inflamación o infecciones.
Es crucial que los pacientes no se automediquen ni utilicen productos sin supervisión médica, ya que esto puede empeorar los síntomas o interferir con el tratamiento oncológico. La consulta con un dermatólogo es esencial si aparecen erupciones graves, ampollas, ulceraciones, fiebre, lesiones en la boca, dolor o cualquier síntoma cutáneo que empeore posterior a la evaluación médica.
Uso de productos cosméticos durante el tratamiento
Durante el tratamiento oncológico, es importante evitar productos cosméticos que contengan alcohol, fragancias o exfoliantes fuertes, ya que pueden irritar la piel sensible. También se debe evitar el uso de productos etiquetados como «antiage» o «peeling». Las técnicas de depilación traumática (como la cera) y la manicura o pedicura sin supervisión profesional también están desaconsejadas. En cambio, se recomienda el uso de cremas humectantes hipoalergénicas, sin fragancias, y protectores solares suaves.
Los tratamientos oncológicos pueden afectar la piel, el pelo y las uñas, lo que implica un desafío adicional para los pacientes. Sin embargo, adoptando medidas preventivas adecuadas y buscando la orientación de un dermatólogo especializado, los pacientes pueden minimizar estos efectos y mejorar su calidad de vida durante el tratamiento. Es fundamental mantener una comunicación abierta con los profesionales de la salud para adaptar los cuidados dermatológicos a las necesidades individuales, y evitar el uso de productos o tratamientos sin la debida supervisión.
Camino del paciente
Brindamos información y asistencia a cuidadores y familiares de manera gratuita durante el todo el proceso.


